Un detalle que marca la diferencia. Un colgante con circonita añade un brillo sutil a una joya personal, sin restar protagonismo al grabado.
El oro de 14 quilates tiene un tono cálido, es duradero y conserva su valor. Una joya de oro te acompaña toda la vida y es perfecta tanto para el día a día como para ocasiones especiales. La circonita se engarza con cuidado en el diseño y da al colgante un aspecto lujoso. Graba un nombre, iniciales o una fecha para hacerlo único.
Un colgante personalizado es un regalo muy especial para:
Cada pieza se fabrica por encargo. Sin producción en masa, sino artesanía y atención al detalle, para que recibas una joya tan única como la historia que hay detrás.